En una publicación anterior, compartí algunas reflexiones en torno a las decisiones y la importancia del aprendizaje y el ejercicio; para dar continuidad a las mismas, poniendo el foco en aquellas más trascendentales, que definen rumbos, la idea es reflexionar sobre el proceso de toma de decisiones.
El punto de partida es tener en cuenta que las decisiones que tenemos que tomar algunas surgen de diferentes orígenes, en algunos casos de alguna necesidad real o percibida; en otros casos, de algún anhelo, deseo o proyecto; y también de algún impulso o intuición; es importante tener en cuenta estos disparadores, ya que influyen en el proceso de decisión y en los criterios a tener en cuenta.
El proceso de decisión
Cuando nos encontramos ante una situación que requiere tomar una decisión, resulta de mucha ayuda tener algunos pasos a seguir que nos permita orientarnos en ese proceso.En mi caso me ha sido de mucha utilidad seguir algunos pasos, que no son creación mía, pero que he podido experimentarlos como una ayuda práctica e importante en el proceso de decisión.
A continuación comparto estos pasos en forma sintética:
1 - Tener una visión realista de la situación: Esto significa ubicarnos en la realidad, identificando los pros y los contras de la decisión que vamos a tomar, los aspectos positivos y los negativos, y escribiéndolos en dos columnas -pros y contras- todos los que se nos ocurran, priorizando a continuación los más importantes; este análisis cualitativo en algunos casos podremos complementarlos con un análisis cuantitativo a modo de complemento, que nos permita tener una visión más realista.
2 - Tomar un tiempo de espera: Es importante tomarnos dos o tres días, para dejar reposar esto que hemos analizado, para poder reflexionar y darle más racionalidad a ese proceso, hacerlo más desapasionado.
3 - Pedir consejo a una persona de confianza: Recurrir a una opinión de alguien de confianza que pueda tener conocimientos y experiencia, y nos pueda ayudar en este proceso; este paso requiere una apertura en una doble dimensión; por un lado, para presentarle la situación a partir de la visión realista que hemos realizado; y por otro lado, fundamentalmente para escuchar lo que nos pueda decir y para poder incorporarlo como un elemento en el proceso de decisión.
4 - Tomar la decisión en forma libre, y ejecutarla asumiendo las consecuencias: en este punto surgen tres elementos importantes que vale la pena puntualizar:
- decidir en forma libre: a partir de los pasos que hemos realizado tomamos una decisión, y lo hacemos con libertad, sin condicionamientos;
- ejecutar lo que hemos realizado: esto requiere ser firmes y consecuentes en nuestra decisión, aún a pesar de las dificultades que se presenten ;
- asumir las consecuencias: sabiendo que decidimos asumiendo los riesgos de la decisión que hemos tomado, y para la que hemos puesto lo mejor de nosotros en el análisis y lo mismo haremos en su ejecución, con toda firmeza y determinación.
Luego vendrá el momento de evaluar el proceso de decisión y el resultado de la ejecución de lo decidido, y allí tendremos una enorme oportunidad de aprender de nuestros aciertos y también de nuestros errores.
Una clave en la toma decisiones es tener en cuenta que quien toma decisiones y las ejecuta, puede equivocarse, pero el que no lo hace, ya se equivocó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario