En
nuestra familia siempre hemos tenido presentes en la vida cotidiana los
refranes -o los dichos- que de alguna manera expresan en una frase simple una
gran sabiduría.
Más
de una vez me ha sucedido en encuentros con amigos, que cada uno vaya
compartiendo una serie de refranes a lo largo de la conversación, casi sin
pensarlo y como una forma hacerla más amena y darle profundidad a
nuestra reflexión.
Esta
costumbre la traemos de nuestros padres y abuelos, y tal vez más allá, y es una
de las tantas costumbres que compartimos con mi esposa, tal vez porque
provenimos de pequeñas ciudades de la zona rural, y allí es más común que la
sabiduría popular se exprese en forma de refranes.
La
realidad es que tenemos incorporado a nuestro lenguaje muchas de esas
expresiones, simples pero a la vez muy profundas, y los utilizamos en nuestras
conversaciones cotidianas, de tal manera que para nuestros hijos es algo muy
natural escucharlas; aunque sus amigos a veces se sorprendan de esa forma de
expresarnos.
A
partir de los refranes compartidos surgen conversaciones familiares muy
interesantes, en las que comenzamos a analizar el origen, el significado de
algunos términos tal vez no muy comunes, y sobre todo el mensaje profundo, los
valores y las enseñanzas que transmiten.
Muchas
veces nos da la impresión de que hay un refrán para cada situación cotidiana
que se nos presenta, y que a partir de esas expresiones resulta mucho más fácil
transmitir un mensaje; aunque la primera vez haya que analizarlo y explicarlo,
pero allí también hay una gran riqueza en ese compartir.
Esa
riqueza se origina en el hecho de que los refranes han ido surgiendo en su
momento a partir de situaciones de la vida cotidiana, que con mucha sabiduría y
genialidad nuestros antecesores los han transformado en expresiones que han
trascendido en el tiempo como una especie de legado, que nosotros también nos
encargamos de transmitir.
Se
trata de un legado que vamos transmitiendo en la misma forma en que lo hemos
recibido, boca a boca, de generación en generación, utilizándolo en nuestra
conversación cotidiana, y aplicándolo a las situaciones que nos toca vivir.
Por
otra parte, y como un aporte adicional, también podemos encontrar publicaciones
que contengan una gran cantidad de refranes, con sus orígenes y significados, y
que a través de la tecnología están cada vez más al alcance de todos; y de esa manera
podemos enriquecernos con esa sabiduría popular.
Los refranes, expresión de la sabiduría popular, que nos transmiten en forma simple enseñanzas y valores, y que nos acompañan a través de las generaciones.
Los refranes, expresión de la sabiduría popular, que nos transmiten en forma simple enseñanzas y valores, y que nos acompañan a través de las generaciones.



