La
formación del equipo requiere tener en cuenta muchos aspectos importantes, que
son decisivos para el desarrollo, el funcionamiento y el éxito del equipo, uno
de ellos es la confianza.
El
punto de partida en este tema de la confianza para por un abordaje desde la
persona, en el sentido de que cada uno se acepte y valore tal como es y confíe
en sus propias capacidades, y lo que puede desarrollar a partir de las mismas y
también en la sinergia que puede lograr de la colaboración de los demás, lo
cual nos lleva de la confianza personal a la confianza en los demás; y es donde
ese ámbito personal trasciende al equipo, partiendo de la seguridad en sí
mismo, que debe cultivarse desde el inicio de la vida con el acogimiento, amor
y respeto, aceptación y valoración de los padres y también de los demás
educadores que acompañen al niño y adolescente generando un ambiente de
confianza y seguridad, que le permitirá desarrollarse armónicamente.
A
partir de lo anterior, y dando una mirada a la formación del equipo, cobra
importancia la actitud del líder, y su confianza en los integrantes del mismo;
y esta pasa principalmente por confiar en lo bueno que tiene cada uno, en
aceptarlos y valorarlos tal como son y en que van a dar lo mejor de sí mismos,
en la entrega personal y en el esfuerzo compartido; que se hace concreta entre
otras cosas cuando el líder delega tareas, asumiendo la capacidad de los
miembros del equipo.
A
esto se suma, la confianza de los miembros del equipo en el líder y en su rol
de conducción, que es fundamental en este proceso, en el cual también podemos
hablar de un ambiente de confianza que contribuye el éxito del equipo.
Para
lograr este ambiente se requiere que el líder genere la confianza a través de
la propia persona, de sus actitudes y acciones, de la apertura, de la escucha,
del prestar atención y saber leer entre líneas, y de un profundo respeto por el
otro.
Es
importante tener en cuenta que este ambiente de confianza, esta confianza
mutua, para permanecer en el tiempo requiere como contrapartida ser manifestada
en actitudes y acciones concretas en lo cotidiano, en el funcionamiento del
equipo, de esta manera se irá consolidando o por el contrario se irá perdiendo.
El
proceso de construir la confianza es un proceso sumamente lento, y hay que
tener muy presente que, así como es lento el proceso de ganar la confianza, la
misma se pierde rápidamente, casi en forma inmediata ante alguna actitud o
acción que atenta contra la misma; por eso la consolidación de la confianza
requiere un esfuerzo permanente de todos.
La
confianza juega un rol fundamental en el equipo, y parte de cada una de las
personas que lo conforman, en un camino de ida y vuelta.
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