lunes, 27 de mayo de 2019

Compartiendo la vida - La música

En una de mis publicaciones anteriores me referí a la riqueza del arte, en particular en relación a las actividades artísticas que realiza mi esposa; pero haciendo mención a la música como expresión artística en la familia, ya que como mencionaba en esa publicación, nuestros cinco hijos heredaron el talento artístico de mi esposa, canalizándolo especialmente a través de la música; por eso este será el tema al que me voy a dedicar esta publicación.


Algunos intentos


Esta expresión del arte musical en la familia, me llevó a reflexionar que en mi infancia, adolescencia y juventud yo también hice algunos intentos en este ámbito de la música, con bastante constancia y esfuerzo, aunque no con mucho éxito.


De muy chico comencé a estudiar guitarra -todavía conservo la guitarra de ese tiempo-, y continué durante varios años aprendiendo a tocar guitarra, rindiendo exámenes y completando mis estudios de guitarra; de adolescente me incorporé al coro de la parroquia, tocando la guitarra, y siendo muy joven formé parte durante un tiempo de un conjunto musical en el que tocaba el bajo eléctrico, junto a algunos amigos.


Pero mi carrera musical termino allí, cuando tomé conciencia de que yo podía tocar teniendo la música escrita, pero el oído no me acompañaba. Fue una etapa cerrada.


Música en familia


Afortunadamente mi esposa, y sobre todo nuestros hijos nos dieron la oportunidad de experimentar la alegría de la música en cada acontecimiento familiar, armando pequeños conjuntos musicales, en algunas oportunidades con un repertorio muy preparado, y en otras muy espontáneo; alegrando y animando los eventos familiares y también nuestros largos viajes.


Este año tuvimos la oportunidad de compartir los días de Semana Santa en familia, y nuestros tres hijos más chicos junto con sus primos animaron el encuentro familiar con la música, acompañados  principalmente con el último instrumento musical incorporado en la familia, el "ukelele".


Como no podría ser de otra manera en una familia tan musical, además de este instrumento, en la familia tenemos muchos instrumentos musicales que algún miembro de la familia al menos sabe ejecutar: piano, guitarra, guitarra eléctrica, violín, violoncello, batería, cajón y algunos otros instrumentos menores de viento o percusión. Pero a la vez tenemos un desafío familiar que nos dejó mi mamá: en sus viajes a Paraguay se enamoró del sonido del arpa paraguaya, y nos regaló una para que aprendamos a tocar; ella nos escuchará desde el cielo.


Sólo resta saber quién tomará este desafío de aprender a tocar y deleitarnos con el arpa paraguaya.


lmdp-ap-270519

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