Dando una mirada más al tema de los límites, luego de dar un abordaje más personal y otro respecto a la educación, la propuesta de esta nota es reflexionar sobre los límites en el ámbito social en sentido amplio, completando de esa manera las reflexiones desde lo particular a lo general a la que hice referencia en la primera nota sobre el tema.
Una perspectiva más ampliaMuy probablemente hemos escuchado e incluso repetido la afirmación: "Nuestros derechos terminan donde comienzan los de los demás", o alguna de sus variantes, con la que expresamos que hay límites al ejercicio de nuestra libertad, que tienen que ver justamente con la libertad de los demás, y en definitiva con la convivencia social.
Dentro de esas limitaciones, nos encontramos con normas escritas y también con normas no escritas, tradiciones, usos y costumbres, que llegan a tener una validez similar en el contexto social; cuyo objetivo es -o debería ser- contribuir a un mejor funcionamiento de la sociedad, teniendo en cuenta como criterios claves: la justicia, el bien común y la protección a los más débiles.
Puede sucedernos que nos planteemos la razonabilidad de las normas o su necesidad, cuando percibimos que las mismas nos afectan, lo cual puede ser entendible, en la medida en que en este cuestionamiento no primen los intereses particulares, sino los criterios mencionados.
Es cierto que muchas veces estas limitaciones están teñidas de sesgos de autoritarismo, en aspectos ideológicos o inclusive en lo que se ha dado en denominar lo "políticamente correcto" -que también tiene un sesgo ideológico-; estas situaciones distorsionan el sentido de los límites como contribución al mejor funcionamiento de la sociedad.
Aspectos a tener en cuenta
En este tema de los límites, al menos en mi caso, surge mi espíritu rebelde, que me lleva a cuestionarlos, y para orientar ese cuestionamiento, tal vez podamos enriquecer esos criterios claves con tres aspectos, que pueden contribuir a clarificar nuestra visión:
- el ejercicio de la libertad, está asociada a la responsabilidad, es decir debemos ejercer la libertad con responsabilidad, sobre todo frente a los demás y a nuestra "casa común"
- los derechos implican a la vez deberes, que contribuyen al equilibrio en la sociedad
- nuestras acciones en todos los ámbitos deben estar guiadas por el amor y el respeto a los demás.
Tal vez estos apectos puedan ayudarnos a discernir nuestra mirada y nuestra posición ante las limitaciones, y servir de orientación para el cuestionamiento y la aceptación.
Para reflexionar
Podemos plantearnos algunas preguntas:
- ¿Cuál es nuestra actitud ante los límite de la sociedad?
- ¿Qué criterios guían nuestras acciones ante esos límites?
- ¿Cómo podemos contribuir a nuestro entorno en este sentido?
Puede sonar como un contrasentido hablar de los límites y una mirada más amplia, pero deja de serlo si esa mirada está inspirada en la justicia, el bien común y la protección a los más débiles, y sostenida por una libertad ejercida con responsabilidad y bajo la guía del amor y el respeto a los demás.
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