Me apasiona
la educación, pero sobre todo el proceso el aprendizaje, y poder aprovechar las
oportunidades que la vida nos presenta.
Esta pasión
por la educación la he ido manifestando en algunas notas anteriores en las que
he abordado el tema desde diferentes perspectivas:
- el proceso de educación en la empresa,
teniendo como centro a la persona,
- el rol de
los padres como educadores, sirviendo a la vida,
- el proceso
de educación, como un proceso de ida y vuelta, cuando uno enseña, dos aprenden,
- acompañar a
nuestros hijos, como experiencia de aprendizaje que nos permite conocer y aprender,
De alguna
manera las mismas reflejan algunos aspectos relacionados con la educación, con
el aprendizaje, en diferentes ámbitos, como un proceso que se va desarrollando,
y en el que de una manera u otra somos protagonistas, a veces más activos,
otras más pasivos, pero en todos los casos nos enriquecemos en el mismo.
En los
diferentes ámbitos de nuestra vida, sea en lo familiar, laboral o comunitario,
se nos presentan innumerables oportunidades para transitar el camino del
aprendizaje; de nosotros depende que el mismo sea exitoso.
Para ello uno
de los requisitos fundamentales, es la apertura sincera de nuestra
mente, de nuestro corazón y de nuestra voluntad, para que se pueda dar ese
proceso de aprendizaje; allí radica el punto de partida y una de las claves más
importantes del mismo, sin la cual es muy difícil avanzar.
Esa apertura
debe ser complementada con la disposición a cambiar, a asumir lo
aprendido como propio, que nos permite transformarlo en hechos y acciones
concretas; para que ese proceso pueda convertirse en un generador de cambio en
nuestra forma de pensar, de ser y de actuar.
De esta
manera, la apertura y la disposición nos permiten ir aprendiendo y haciendo
experiencia en nuestra vida, de manera que podamos transformar esa experiencia
en aprendizaje; que muy bien podríamos expresarlo como: generar experiencias de
aprendizaje.
Un tercer
aspecto que complementa la apertura y la disposición, es la conciencia de
que este aprendizaje es permanente, que no termina, que continúa a cada
paso que damos; y vamos aprendiendo sobre lo ya aprendido, y continuamos
enriqueciéndonos mientras dure nuestra vida.
Probablemente
en este proceso vayamos cambiando los roles que desempeñamos, pero estos tres aspectos
no cambian y de nosotros depende que nos mantengamos en el camino del
aprendizaje.
Apertura,
disposición y conciencia de permanencia, claves para generar experiencias de
aprendizaje.
No hay comentarios:
Publicar un comentario