lunes, 22 de marzo de 2021

Ubuntu

En estos días me llegó una reflexión que hacía referencia a un concepto propio de la cultura africana tradicional, identificado con la palabra "ubuntu"; que tal vez algunos asociamos en primera instancia a un sistema operativo de software libre y código abierto, cuya filosofía en el fondo tiene que ver con el significado de esa palabra.

La reflexión hacía referencia al concepto "ubuntu", ejemplificando esta idea con tres aspectos muy relacionados entre sí:

- yo existo porque existe el nosotros,

- crezco con el crecimiento de todos,

- construyo el yo, en la construcción del nosotros.

Y a continuación daba un ejemplo práctico que me llegó profundamente:

"Un misionero le dice a un grupo de niños:

- Vamos a hacer una carrera y quien gana se lleva la bolsa de caramelos.

Y para asombro del misionero los niños se dieron de la mano y avanzaron todos juntos hasta la meta y ese día todos comieron caramelos."


Este es el espíritu de "ubuntu", como un estilo de vida, basado en el concepto de una sociedad abierta, que respeta, que busca ser útil, que valora el intercambio mutuo, la comunidad, el cuidado, cultiva la confianza y las acciones desinteresadas; una palabra que puede significar mucho y ser un motor de cambio.

De alguna manera podemos asociar ese espíritu de "ubuntu" al concepto de solidaridad, de compromiso social, de bien común, pero con una mirada diferente, más profunda; una mirada que nos lleva a unir el yo con el nosotros, poniéndolos en un mismo plano, asociándolos para avanzar juntos.

Una mirada que pone el foco en el yo y el nosotros juntos, unidos; que está más centrada en el ser que en el hacer, y que por eso mismo puede ser transformadora.

Para reflexionar:

La imagen de "darse la mano y avanzar juntos" es muy significativa e ilustrativa, y tal vez es la gran lección que nos deja este relato y que podría ser el punto de partida de nuestra reflexión:

- ¿Cómo asociamos el "yo" y el "nosotros"?

- ¿Es una relación de competencia, de necesidad, de complementación, de ayuda mutua? 

- ¿Damos la mano para que nos ayuden, para ayudar, o para avanzar juntos?

- ¿Ese espíritu es parte de nuestro ser, o de nuestro hacer?

Tal vez podamos comenzar a asumir ese espíritu de "ubuntu" en forma concreta, compartiendo nuestras reflexiones para crecer juntos.

Ubuntu, nos damos la mano para avanzar juntos.

lmdp-ap-22032021

lunes, 1 de marzo de 2021

Conectarnos

Continuando con mi reflexión anterior, esta publicación está orientada a reflexionar sobre nuestra vida conectados, profundizando algunas reflexiones sobre los vínculos que ya compartí en el último tiempo sobre el mundo virtual y también sobre los vínculos y el aislamiento social

Después de esa primera mirada a "desconectarnos", una invitación a reflexionar sobre la necesidad de encontrar la medida para desconectarnos de tanta conexión virtual, para conectarnos con los más cercanos, profundizando los vínculos; ahora daremos una nueva mirada desde la  perspectiva de "conectarnos".

El tema cobra mayor relevancia en este tiempo de pandemia en que nuestra conexión se ha incrementado tanto en relación con los vínculos familiares, sociales y religiosos, el estudio virtual nuestro y de nuestros hijos, el trabajo que en muchos casos se convirtió en home office, como una tendencia que vino para quedarse.


Esta situación en muchos casos nos llevó a tomar algunas decisiones desde lo tecnológico, que permitieran mejorar nuestra conectividad, tanto en la cantidad, capacidad y prestaciones de los equipos, las aplicaciones utilizadas, y el ancho de banda de internet.

Por otra parte, también en algunos casos fue necesaria la adaptación de espacios en las viviendas para facilitar la conexión -muchas veces simultánea de varios miembros de la familia-, generando no sólo espacios, sino también ambientaciones diferentes para cada tipo de actividad; lo cual también permitió desarrollar la creatividad en la búsqueda de soluciones.

A casi un año de que comenzó la pandemia y con ella todas las medidas de aislamiento, tal vez puede ser interesante que nos podamos tomar un momento de reflexión sobre este tiempo y esta situación que estamos viviendo.

Para reflexionar:

Para comenzar a reflexionar me surgen algunas preguntas que puede ser disparadores no sólo de una reflexión personal, sino de una reflexión compartida con quienes nos rodean -y también con los lectores del blog-, que pueda generar un espacio enriquecedor:

¿A qué nos conectamos? ¿Cuánto tiempo estamos conectados? ¿Por qué?

Tal vez aquí surja una larga lista, y también explicaciones muy válidas para cada item de la lista; por eso tal vez podamos seguir profundizando:

¿Son necesarias esas conexiones? ¿La duración es adecuada? ¿Qué alternativas tenemos?

Para que esta reflexión pueda ayudarnos a tomar decisiones que nos permitan mejorar nuestra vida de conexión virtual, podemos finalizar tratando de plantearnos tomar alguna resolución concreta, no muchas, pero al menos una:

¿Qué podemos hacer para mejorar y que nuestra vida conectados sea una experiencia más satisfactoria?

Conectarnos, necesidad de nuestro tiempo, que podemos convertir en una experiencia satisfactoria.

lmdp-ap-01032021