lunes, 22 de julio de 2019

Compartiendo la vida - Comunicación vs. confrontación

En esta experiencia de compartir reflexiones, hay una gran riqueza al recibir los comentarios y aportes que llegan de diversas formas y que también forman parte del proceso de comunicación y de la inspiración de cada publicación.

A partir de esos comentarios y aportes quiero darle una vuelta más a las reflexiones sobre la comunicación, como expresión cotidiana en nuestra vinculación con los demás, con la que transmitimos nuestras ideas, nuestros pensamientos, nuestras reflexiones y en definitiva un poco de nosotros mismos.

En mis publicaciones anteriores me referí a los desafíos relacionados con la comunicación en el sentido de la vinculación interpersonal en una época marcada por la tecnología, y a las actitudes que pueden hacer posible la comunicación interpersonal.

Tomando como punto de partida algunas actitudes como respeto, apertura y escucha, se puede lograr un ambiente donde sea posible una comunicación efectiva y sin conflictos; no obstante, es importante tener en cuenta que estas actitudes si bien son necesarias, hay más elementos a tener en cuenta.

Hay un aspecto que puede definir el éxito o el fracaso en las experiencias de comunicación interpersonal, y tiene que ver con la intención de cada uno. Si la intención es enriquecerse con otro punto de vista, aún cuando pueda ser totalmente opuesto, es posible lograr una comunicación efectiva y sin conflictos; en cambio si la intención es confrontar, me animo a decir que es casi imposible lograrlo, diría sin temor a equivocarme que el fracaso está asegurado.

Es cierto que el desafío es grande y probablemente las experiencias negativas pueden jugar en contra como antecedentes, pero no es imposible, y requiere un gran esfuerzo mutuo; esto es probablemente lo más importante y lo más difícil, que sea mutuo, que cada uno ponga lo mejor de sí para lograrlo.

Para ello deberían darse también algunas condiciones que contribuyan a lograrlo, entre ellos la personalidad de quienes intervienen; en este punto se requiere una buena dosis de autodominio, sobre todo para los que somos más apasionados.

Por otra parte es importante que ese ambiente de comunicación sea un ambiente de confianza y de libertad -a partir del respeto, la apertura y la escucha-, en el sentido de que cada uno pueda expresar con sinceridad lo que piensa y siente, sin ser juzgado por ello, sin pre-juicios, sin estar a la defensiva, esperando a lo que diga el otro para reaccionar; y sobre todo sin pasar al plano de la agresión personal.

La comunicación efectiva depende de la intención y el esfuerzo mutuo de cada uno, que permitan generar un ambiente de confianza y libertad.

lmdp-ap-220719

2 comentarios:

  1. Muy bueno! Cómo tantas veces hablamos... No estar susceptibles al comentario del otro... No todo lo que diga el otro SIEMPRE va dirigido cómo un proyectil hacia mí.
    Gracias por este trabajo que tengas propuesto!

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    1. Muchas gracias por tu comentario. Es muy cierto, eso de estar susceptibles y considerarnos agredidos hace mucho ruido en la comunicación. Saludos

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