lunes, 7 de enero de 2019

Formando el Equipo - Delegar

Hace casi un año comencé a escribir algunas notas sobre la mejora en el aprovechamiento del tiempo y las diferentes aristas de este proceso, y uno de los aspectos que resaltaba es el relacionado con la planificación del trabajo, en particular con dedicar un tiempo a elaborar el plan de día, y no sólo a elaborarlo sino a ejecutarlo y revisarlo posteriormente; y también algunas otras acciones como no dejar nada sin resolver o encaminar en la “bandeja de entrada” tanto física en mi escritorio, como en el e-mail, y durante este tiempo estas acciones me ayudaron a ordenar el trabajo y aprovechar mejor el tiempo.

Pero un aspecto clave en este proceso, es saber delegar; y este es otro gran desafío y un camino a recorrer, que es parte fundamental de uno de los temas sobre los que me he propuesto escribir: la formación del equipo.

Delegar tareas implica en primer lugar una buena planificación, para poder identificar cuáles tareas se pueden delegar, y cuáles no; por otra parte es necesario conocer a las personas para saber a quién delegar cada tarea, y eso implica no sólo conocer a las personas, sino también confiar en ellas, sabiendo que lo que se está delegando es la tarea, pero que la responsabilidad no se delega, se asume.

Remarcando el énfasis en los factores personales de la delegación, es importante que haya una buena sintonía con las personas en quienes se está delegando, es decir tener una misma visión compartida, lo cual no significa coincidir en todo, ya que es importante el disenso que brinda la posibilidad de crecer; y a la vez que haya una buena dosis de complementación, que enriquece el proceso.

Desde otro punto de vista, delegar tareas también implica brindar oportunidades a las personas para desarrollarse, para crecer profesionalmente, para asumir nuevos desafíos; pero como contrapartida requiere también en quien delega, dedicarse a acompañar el proceso, a enseñar, a transmitir conocimientos, técnicas, experiencia.

Pero más allá de estos aspectos prácticos de delegar y estos desafíos, hay un aspecto fundamental, que es quizás el que define el éxito de una buena delegación, y consiste en hacer parte del proyecto a las personas en quienes se delega, si esto no sucede, es más difícil lograr el compromiso y que pueda darse ese proceso de crecimiento, de desarrollo.

Estamos en camino, hay que seguir trabajando y asumiendo los desafíos de cada día.

lmdp-ap-070119

2 comentarios:

  1. Es también entender que delegar no significa desquitarse de una tarea y sentarse a descansar sino empoderar al que se le delega una tarea o misión y hacerle saber que no está solo sino que cuenta con el que le delega la tarea cuando lo necesite. Y es ir evaluando y valorando el esfuerzo del que asume la responsabilidad. Es una de las principales misiones de un lider. Pero qué difícil!

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    1. Gracias Rosanna ... son los desafíos del liderazgo ... un liderazgo que conduce y acompaña ... y también "empodera" a su equipo ...

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