Hace algo mas de una semana escribí estas notas que ahora decidí publicar como parte de una serie de notas sobre el tema de la formación del equipo.
Este es uno de los temas en los que siempre puse un énfasis especial, eso no significa que siempre haya tenido éxito, pero es algo que vengo trabajando hace tiempo, y un ámbito en el que he aprendido mucho, en los aciertos y en los errores, en el éxito y en el fracaso, y seguramente continuaré aprendiendo a lo largo del tiempo.
Este es uno de los temas en los que siempre puse un énfasis especial, eso no significa que siempre haya tenido éxito, pero es algo que vengo trabajando hace tiempo, y un ámbito en el que he aprendido mucho, en los aciertos y en los errores, en el éxito y en el fracaso, y seguramente continuaré aprendiendo a lo largo del tiempo.
Después de poner el título a esta nota, le agregué introducción, porque tengo la certeza que no agotaré el tema ahora, preferí agregar introducción y no un número, porque cada nota sobre este tema remarcará algún aspecto de mis vivencias en torno a la formación del equipo; y digo vivencias y no experiencias, porque esto último a veces suena como conocimiento, saber, en cambio yo quiero darle ese sentido de una mirada desde la vida.
A lo largo del tiempo me tocó ser parte de muchos grupos, de trabajar en diferentes ámbitos, y en ese proceso, no siempre fácil, fui percibiendo algunos aspectos que contribuyen a formar el equipo y otros que lo dificultan, tanto desde el punto de vista de quien conduce el equipo, como de los que lo integran, de los proveedores y clientes del equipo (dicho en términos de negocios), y de los terceros al equipo.
Tal vez si tuviera que comenzar por uno de esos aspectos, lo haría por el que tiene que ver con la misión del equipo, para qué estamos, qué haremos, qué se espera de nosotros, y también que esperamos nosotros de este equipo, esto es fundamental ya que da al equipo un sentido de finalidad y también de trascendencia; y lo vincula con un segundo aspecto que es el sentido de pertenencia, tengo que sentirme parte de este equipo, sentir que este es mi lugar, que soy aceptado y valorado con lo que soy y lo que tengo, con mis fortalezas y debilidades, que soy tenido en cuenta y que mis aportes valen, que no da lo mismo que yo esté o no esté en el equipo; y esto nos lleva a un tercer aspecto que es el compromiso, elemento clave para que el equipo funcione como tal, y no es el compromiso del que conduce, o de algunos, sino de todos y cada uno de los miembros, ya que sin este aspecto no se podrá concretar con éxito la misión del equipo,
Para que estos aspectos puedan darse es muy importante la figura de quien conduce el equipo, en el sentido de poder transmitir la misión, y a la vez transmitir el sentido de pertenencia a cada uno, aceptándolo y valorándolo tal cual es.
Estos aspectos son el punto de partida, luego habrá muchos desafíos, y la clave será encontrar el camino para ir superándolos, sabiendo que se aprende también de los errores y los fracasos.
Hay mucho para seguir profundizando sobre este tema, más adelante iré abordando otros aspectos que si bien tienen que ver con el funcionamiento del equipo como tal, forman parte de la dinámica de ir formando el equipo, ya que la formación del equipo no es un hito en la vida del equipo, sino un proceso que se va dando en el desarrollo de la tarea del equipo.
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ap-310118
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