Hace algunas semanas que nos quedamos en casa y compartimos más tiempo en familia, con el desafío que ese tiempo compartido podamos disfrutarlo
todos, aprovechándolo para generar experiencias positivas para cada uno, en
especial para los más chicos.
Dentro de ese tiempo compartido, ha estado muy presente la lectura
-como ya es costumbre entre nosotros- y también los juegos de mesa -otra de las
costumbres familiares, que se ha intensificado en este tiempo-, en este caso
buscando retomar algunos juegos y revivir experiencias, como el armado de un
rompecabezas de 3000 piezas, que fue un gran desafío familiar, que nos llenó de
satisfacción luego de muchos días de trabajo.
Como este aislamiento se ha prolongado bastante en el tiempo y muy
probablemente siga prolongándose, hemos aprovechado para rediseñar algunas de
las costumbres que fuimos generando en el último tiempo anterior a la cuarentena, y que de alguna manera
se fueron arraigando, como el hecho de salir con bastante frecuencia a almorzar
el domingo al patio de comidas de algún shopping; alternando con otra costumbre familiar, los asados del
domingo.
Nuestras salidas tenían el sentido de hacer algo diferente, dar un
paseo -generalmente no de compras- y compartir el almuerzo en un ambiente
distinto al de todos los días; la elección del patio de comidas -que presenta
la ventaja de ofrecer una gran variedad de opciones para casi todos los gustos-
en nuestro caso está condicionada por la oferta de opciones para celíacos -tres
de nuestros hijos son celíacos- y no siempre es fácil conseguir variedad de
comidas aptas para ellos.
Luego de las primeras semanas de aislamiento tuvimos la idea de
retomar el hacer algo diferente más allá del asado del domingo, y convertir
nuestros almuerzos del domingo en "comidas de patio", parafraseando
nuestras salidas al "patio de comidas"; se lo propusimos a nuestros
hijos, les gustó la idea y la pusimos en práctica hace ya varias semanas.
Cada semana generamos algunas propuestas concretas para el
domingo, y nos ponemos de acuerdo para ir variando las comidas de patio de cada
domingo, que hasta ahora no se han repetido, y ya tenemos propuestas
para varios domingos más; cada una de estas propuestas tiene para nosotros como familia la ventaja de que son todas aptas para celíacos.
Hasta ahora estas propuestas tienen una característica, todas
incluyen la cocción a la parrilla, es decir que de alguna manera unimos el
asado del domingo con la comida de patio; y la vez son una oportunidad de
compartir no sólo la comida, sino también la preparación, en la que
participamos todos, y los chicos se están involucrando en la parrilla y
aprendiendo sus secretos, una manera de transmitir nuestras costumbres y tradiciones.
Comidas de patio, una nueva costumbre familiar, como respuesta a
los desafíos de este tiempo.
lmdp-ap-030520
Hola Antonio , recién hoy pude leer tu blog Parece mentira , pero tengo menos tiempo .Interesante lo que cuentas
ResponderEliminarGracias Mabe... en las últimas semanas pude ponerme al día con los artículos publicando dos por semana ...
EliminarExcelente el artículo Antonio! Muchas cosas cambiaron en tan poco tiempo. Recién algunos están asimilando los cambios. Fuerte abrazo!
ResponderEliminarGracias Hermes por tu comentario ... es el desafío de adaptarse al cambio. Abrazo virtual.
EliminarQué bueno! Nosotros invitamos siempre a mí suegra y su hermano. Este Finde nos "invitamos" nosotros! Algo distinto... En vez de atender siempre... Ser atendida... Lindo!
ResponderEliminarGracias Laura por tu comentario... adelante con la creatividad ... Saludos
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