En medio de la vertiginosidad que tienen las comunicaciones en
nuestro tiempo, de la mano de la tecnología, recibimos una gran cantidad de mensajes
con frases que algunas veces nos invitan a la reflexión y en algunos casos
también a la acción; hoy quiero referirme a una de ellas, que me llamó la
atención y me movilizó.
La frase a la que hago referencia es: "Motivación es lo que
te hace empezar ... Hábito es lo que te hace continuar"; si bien es una
frase simple, de la cual desconozco su autor, me parece interesante
aprovecharla para reflexionar sobre el tema de los hábitos, en otra oportunidad
me trataré de aportar algunas reflexiones sobre el tema de la motivación.
Según el diccionario -en una de las acepciones- hábito, es un modo
de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes
u originado por tendencias instintivas; a partir de esa definición me parece
importante destacar algunos elementos.
Para la adquisición de un hábito, es importante que esa repetición
de actos sea constante en el tiempo hasta asegurar adquirirlo; pero que a la
vez sea realizada libremente, es decir que sea algo consciente y querido, ya
que si es obligado, difícilmente se puede convertir en un hábito.
Se debe tener en cuenta que esa repetición de actos
requerirá esfuerzo, atención, dedicación, y disciplina, y en muchos caso será gradual, paso a paso;
pero se corre el riesgo de que se convierta en una rutina y no en un hábito, si
el mismo es un fin en sí mismo, y no un medio para alcanzar algo más elevado.
Para ejemplificar esto último: en el caso del orden, no se trata
del orden en sí mismo como un fin, sino que el orden, me permite ser más eficaz o
tener una mejor convivencia; o en el caso de la actividad física, no se trata
de la actividad física como un fin, sino que la actividad física, me permite
tener una vida más saludable.
En este sentido, cabe señalar que el hecho de conseguir hábitos
buenos, nos permiten avanzar en el cultivo de las virtudes, como camino de
nuestro crecimiento personal; y esto no solamente es válido para trabajar como
padres con nuestros hijos -como sus primeros y principales educadores- sino
hacerlo con nosotros mismos en primer lugar, para nuestro crecimiento y como
ejemplo para ellos.
Los hábitos buenos nos aseguran continuar en el camino de
crecimiento personal.
lmdp-ap-040320

Excelente reflexión!!!
ResponderEliminarMuchas gracias Tere!!!
EliminarMuy bueno Antonio !
ResponderEliminarMuchas gracias Mabe!
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