Hace muchos años cree mi
blog con la idea de poder escribir, que es algo que siempre me gustó; y poder
compartir mis escritos, como una manera de aportar algo a quien le pueda ser
útil.
Comencé a
escribir sin ninguna periodicidad definida, sin dedicarle mucho tiempo ni
esfuerzo, buscando la inspiración para escribir, la forma de hacerlo, la
temática; no tenía muy en claro por dónde avanzar, pero sabía que quería
hacerlo.
Hasta que hace
poco más de un año -a comienzos 2018- me propuse escribir en lo posible todos
los días algo; y fui avanzando con la idea de que mis escritos fueran
reflexiones, pensamientos, notas compartidas surgidas desde la vida; sin a nada
metodológico ni científico, que pueda servir para la vida.
A partir de ese
momento comencé a hacer algunas publicaciones, a medida que venía la inspiración, y me parecía que lo escrito podía ser
publicado, sin una temática ni una frecuencia predeterminadas; esto duró poco
más de tres meses y después no hubo más publicaciones.
A comienzos de
este año 2019, junto con las resoluciones del año -esa especie de
propósitos que solemos hacernos con el año que comienza al que vemos como
una página en blanco que queremos llenar- asumí el desafío de publicar
una nota semanal; el año fue transcurriendo, y pude cumplirlo -con
algunos altibajos- durante poco más que 9 meses.
Hace casi un
mes que hice mi última publicación, las últimas semanas fueron muy intensas, y
mis borradores no llegaron a convertirse en publicaciones, y eso me genera
un sentimiento de frustración por no poder cumplir mi propósito; pero por otra
parte tampoco quiero quedarme con la sensación del vaso medio vacío -fueron 42
publicaciones semanales durante el año-.
Eso me llevó a
la reflexión sobre la perseverancia, en mantenerse constante para continuar lo
comenzado, y eso tiene que ver con fijarse objetivos y poder cumplirlos a lo
largo del tiempo, y sobre todo en poder sobreponerse a las dificultades de
cualquier tipo; y también dejar de lado el orgullo, y saber recomenzar
nuevamente.
En ese
espíritu, estoy publicando estas reflexiones después de casi un mes sin
hacerlo; en esta oportunidad tal vez estas reflexiones puedan sonar un poco a
una catarsis; pero en definitiva es lo que surge de la vida, y quiero
compartirlo con los demás.
Sintetizo la
perseverancia en esta frase: No importa las veces que caigas, lo importante son
las veces que te levantes.
lmdp-ap-101119
Muy inspirador!
ResponderEliminarMuchas gracias Laura!
EliminarVerdad, Antonio! no importan tanto las caídas, lo importante es saber( y poder) levantarnos, a veces cuesta!!
EliminarEse es el gran desafío... saludos María Teresa!
EliminarMe recuerda al Proverbio Chino: Si te caes siete veces, levántate ocho. Buena reflexión.
ResponderEliminarTotalmente cierto. Muchas gracias por tu comentario
EliminarMe pregunto porqué nos frustrará tanto no poder cumplir los objetivos .O las metas Creo que el hambre de eternidad y perfección es tan grande, que nos revelamos ante el límite , la naturaleza humana. Pienso en la necesidad de levantarnos siempre, pero sobre todo pienso :libertad la máxima posible Antonio !
ResponderEliminarGracias Mabe... creo que a partir del ejercicio de nuestra libertad podemos levantarnos cada vez ... Saludos
EliminarMe encantó! y espero, con libertad, tus escritos una y otra vez , a pesar de las caídas😉
EliminarGenial Mabe ... tengo que decir que mis escritos también son un ejercicio de la libertad ... porque los escribo como expresión de lo que realmente siento ... Saludos
Eliminar