lunes, 3 de junio de 2019

Compartiendo la vida - De la mano

Hace más de 28 años asumimos con mi esposa el desafío de la vida matrimonial, tal vez sin ser totalmente conscientes de lo que eso significaba pero con la decisión de trabajar juntos por nuestro matrimonio, de tener un proyecto común, poniendo lo mejor de cada uno para crecer día a día en este camino de vida en plenitud que es el matrimonio.


Este camino requiere que cada día renovemos nuestro si al matrimonio, que cada día construyamos nuestra vida matrimonial, que pongamos no sólo lo mejor de cada uno, sino también que nos dejemos ayudar para crecer.


Camino de crecimiento


Tuvimos el regalo de participar de una comunidad de matrimonios, con la que fuimos creciendo en nuestros primeros años de matrimonio, acompañándonos y aprendiendo unos de los otros y también de quienes nos fueron guiando en este camino.


En alguna etapa, teníamos muchas actividades formativas y apostólicas como matrimonio, y como solíamos salir varias veces en la semana, y también teníamos actividades algunos fines de semana, comentamos esta situación con nuestra hija mayor -que en ese entonces era una niña-, y le pedimos su opinión, en el sentido de saber qué opinaba de nuestras actividades.


Su respuesta nos dejó sorprendidos, por la espontaneidad con la que nos respondió y sobre todo por la creatividad linguística -evidentemente ya era una comunicadora nata-, ella nos respondió algo así como: "Eso les ayuda a crecer en su 'matrimonialidad'"; nos miramos y nos quedamos pensando que significaba ese término, que lo definimos como "vivir como matrimonio".


Eso nos dio mucha tranquildad ya que significaba que ella percibía que estábamos creciendo como matrimonio, y su percepción era muy importante para nosotros, porque era espontánea y sincera como son los niños; y lo que pasa en el matrimonio se transmite a los hijos, ya que si el matrimonio está bien, los hijos también van a estar bien.


Juntos en el camino


Luego de muchos años, nuevamente nuestra hija con sorprendió con su regalo para nuestro aniversario, era una foto impresa de nuestras manos juntas durante un viaje -una foto que nos sacó sin que nos diéramos cuenta y que acompaña esta publicación-, con una leyenda que nos emocionó, y en la que manifestaba que le daba seguridad nuestra unidad como matrimonio.


Nuevamente esto nos llevó a hacer una mirada al camino que hemos recorrido, a lo que hemos crecido juntos en este tiempo, y sobre todo a mirar hacia adelante para asumir los desafíos que nos presenta nuestra vida matrimonial en cada etapa que vamos recorriendo, y cómo esto también impacta en nuestros hijos.


Queremos elegirnos nuevamente, queremos seguir creciendo juntos, queremos seguir caminando juntos, queremos seguir de la mano ... todos los días de nuestra vida ...


lmdp-ap-030619

12 comentarios:

  1. Muchas gracias por el comentario Beto y Bernadete

    ResponderEliminar
  2. Muy lindo Sr.Antonio!! Llevamos 3 añitos en la vida matrimonial y de a poco vamos recorriendo el camino

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario ... adelante en este camino que vale la pena recorrer ...

      Eliminar
  3. Que sigan creciendo en su matrimonialidad, gracias me gusto el escrito.

    ResponderEliminar
  4. Que sigan creciendo en su matrimonialidad, genial está!

    ResponderEliminar
  5. Hermoso testimonio! Que el Señor les permita seguir creciendo como matrimonio, para que sean siempre Testigos del Amor!

    ResponderEliminar
  6. Te entregamos nuestro mayor tesoro...gracias...los quiero mucho

    ResponderEliminar