En este tiempo de pandemia van surgiendo una gran diversidad de temas para compatir, que en general tienen validez más allá de la situación que estamos viviendo; las últimas publicaciones estuvieron referidas a la comunicación, sobre todo en lo relativo a las noticias, tanto en el sentido de la mirada a la realidad que nos proporcionan, como en cuanto a los filtros que podemos aplicar a las mismas.
Para seguir compartiendo en esa línea, dándole una vuelta más a este tema, les propongo reflexionar ahora sobre las fuentes de las noticias que recibimos y transmitimos, en especial teniendo en cuenta la gran cantidad de medios que la tecnología pone a nuestro alcance, la rapidez con que se transmiten; y tal como lo compartía en alguna de las publicaciones anteriores también surge la inquietud de querer ser los primeros en tener la primicia.
De alguna manera estos aspectos individualmente considerados o en su conjunto, podrían conspirar contra la calidad y confiabilidad de las noticias que recibimos y transmitimos; es por ello que para asegurarnos la veracidad de las mismas tenemos que tener en cuenta la confiabilidad de las fuentes de las que provienen.
De alguna manera -volviendo a la nota sobre los filtros- esto está relacionado con el primer filtro, el de la verdad, que de alguna manera nos permite asegurar la calidad de la información; aún cuando eso requiere otra mirada no excluyente de esta para aplicar los otros filtros, ya que podemos estar ante noticias que sean verdaderas, pero que no sean buenas o útiles, y a la inversa estar ante noticias que pueden parecer buenas o útiles, pero no ser verdaderas.
Volviendo a la confiabilidad de las fuentes -aunque suene muy obvio- lo fundamental es ir al origen de la noticia, para ello tal vez uno de los aspectos a tener en cuenta es poder identificar el sitio web oficial o las redes sociales de las personas o entidades a quienes se refiere, aunque esto puede no estar disponible en todos los casos; ante esa circunstancia un camino alternativo puede ser identificar portales de noticias que cumplan con ese requisito de confiabilidad -en algunos casos recurriendo a medios especializados para cada tema-, a los que podemos llegar por referencias -confiables- o por prueba y error.
Desde mi perspectiva esto toma mayor relevancia cuando nos referimos no sólo a una situación o acontecimiento sucedidos, sino a declaraciones de una persona, en el sentido de poder reproducir con fidelidad las mismas, incluso en el contexto en que fueron expresadas; para ello también es importante poder identificar el momento y la situación que le dieron marco.
Asegurar la calidad y confiabilidad de las noticias, recurriendo a las fuentes de origen, nos permite conocer y difundir la verdad.
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Muchas gracias Antonio por esta oportunidad de leerte Había hecho otro comentario , pero no sé público seguramente por una falla mía en la utilización del espacio . . Últimamente no trato de compartir noticias, tras haber sido víctima varias veces de fake news.También con esto combato ese afán de querer tener la primicia o ser la primera que da una noticia En eso, las supuestas fake news me educan.
ResponderEliminarTrato de no *
EliminarQue bueno encontrarle el lado bueno a las fake news ... ayudan a educarnos ... Gracias Mabe ...
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