Hace
algún tiempo compartí algunas reflexiones sobre el compromiso social poniendo el
acento en algunas manifestaciones cotidianas concretas, tales como compartir
los talentos, solidaridad y compromiso con el futuro.
Esas
manifestaciones de compromiso social, identificadas a modo de ejemplo, son un
punto de partida de muchas más, que tienen como objetivo servir al bien común;
y este el tema sobre el que quiero compartir algunas reflexiones en esta
oportunidad.
Al
hablar de bien común me refiero a aquel que permite a todos y a cada uno el
logro del mayor bienestar en los diferentes ámbitos de la vida; que plantea
como uno de los grandes desafíos, el ejercicio de lograr el justo equilibrio
entre el bienestar individual y el bienestar comunitario, y también la
capacidad de conjugar ambos ámbitos.
Todos
somos responsables de ese bien común, que muchas veces vemos lejos de nosotros
mismos y de nuestro ámbito de actuación, de tal manera que pareciera que nadie
es responsable; eso me recuerda a un relato que hace referencia a esta
situación, que escuché desde mi infancia, como un llamado a la responsabilidad
por las cosas comunes, y que comparto a continuación:
Había
que hacer un trabajo importante y TODOS estaban seguros que ALGUIEN lo iba a
hacer. CUALQUIERA lo podría haber hecho, pero NADIE lo hizo. ALGUIEN se enojó
por esto, porque era el trabajo de TODOS. Cada uno pensó que CUALQUIERA lo
podía hacer, pero NADIE se enteró de que TODOS no lo iban a hacer. TODOS
culparon a ALGUIEN, cuando NADIE hizo lo que CUALQUIERA podría haber
hecho.
Si
queremos ponernos en acción, podemos identificar algunos desafíos que se nos
presentan en la búsqueda del bien común y la lista puede ser muy larga; lo cual
nos enfrenta a la magnitud de la tarea, que no debe inmovilizarnos, sino más
bien permitirnos identificar por dónde comenzar, a partir de aspectos concretos
en los que esté a nuestro alcance hacer algo.
Haciendo
el ejercicio de identificar parte de esa larga lista, podemos incluir algunos
temas como: cuidado de los recursos naturales, pobreza y exclusión, falta de
oportunidades de todo tipo, enfermedades sin tratamientos accesibles,
discriminación; por mencionar los que surgen casi espontáneamente, y que pueden
ayudarnos a poner el foco.
Necesitamos
pasar del discurso -que muchas veces incluye el lamento, la queja, la búsqueda
de culpables- al compromiso concreto, que nos lleva a la acción, que haga la
diferencia, que vaya más allá de las modas o el marketing; y que implica que tengamos
en cuenta algunas actitudes a cultivar, para poder avanzar.
Entre
esas actitudes podemos mencionar:
Apertura: para
poder ver más allá de nosotros mismos, de nuestra realidad; tratando de
comprender la realidad y las situaciones de los demás, su forma de pensar y de
actuar.
Solidaridad: para
comprometernos con los desafíos que nos presenta la realidad, abriéndonos a las
necesidades de los demás y de la comunidad; como punto de partida que nos lleva
a la acción.
Creatividad: para
poder generar soluciones nuevas, originales a estas situaciones que reclaman
nuestra acción; a fin de poder ser efectivos en nuestra respuesta.
Somos
responsables por la construcción de un mundo mejor, nos toca aportar nuestro
granito de arena con apertura, solidaridad, creatividad.
lmdp-ap-071019

Gracias Antonio! Un tema que me dejó tecleando .El bien común no es algo estático.Va cambiando .¿.Quién lo determina?¿Quién Quién a su cumplimiento? Es el beneficio de los ciudadanos a traves de los sistemas sociales, institucionales y medios socio económicos.Creo que depende tanto de la voluntad individual como del sistema judicial social,económico y político que mpere . y que se haga cumplir .Difícil El ser humano pero se , no busca el bien común .Debe de estar iluminado por una Verdad superior .Eso pienso .Me quedo pensando...Abrazo
ResponderEliminarGracias Mabel! Creo que planteaste un tema central, que está en la base de lo que me inspiró a escribir, a partir del cual de dí más de una vuelta a esta publicación; por eso al referirme al bien común, lo hago destacando que es "el que permite a todos y a cada uno el logro del mayor bienestar en los diferentes ámbitos de la vida", el cual es estático en lo referente a los valores que lo inspiran, pero dinámico en la modalidad de concretarse, y donde cada uno de las personas en forma directa, y también a través de las instituciones, somos responsables de esa concreción; y creo que en esto radica el gran desafío. Por otra parte es cierto que los aspectos culturales o ideológicos también inciden en el concepto de bien común, por eso es importante que en lo valorativo esté iluminado por una Verdad superior. Saludos ...
EliminarExcelente reflexión Antonio!!! Trataré de tenerlo en cuenta. Lo comparto.
ResponderEliminarMuchas gracias Tere. Es un gran desafío.
EliminarMuy bueno lo generado por el blog Gracias
ResponderEliminarGracias por tus aportes!
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