domingo, 21 de junio de 2020

La piedra en el camino

En este tiempo en que recibimos y compartimos una gran cantidad de noticias, que nos permiten estar informados de lo que sucede -y depende de nosotros asegurar la calidad de lo que recibimos a través de nuestra mirada a la realidad, de los filtros y las fuentes de las mismas-, también recibimos muchos análisis, comentarios, reflexiones, pequeños escritos o frases, que nos llevan a plantearnos diferentes situaciones y actitudes.

Hace unos días, por diferentes vías me llegó un escrito sobre la piedra, se trata de un escrito que no es nuevo, atribuido a un autor anónimo, que aporta una mirada muy interesante sobre la piedra en el camino, presentando una diversidad de personajes, así como también las diferentes actitudes de cada uno ante la misma, concluyendo en donde radica el secreto, como enseñanza de dicho relato.

Cuando nos referimos a una piedra en el camino, la primera imagen que surge es la de un obstáculo, un problema, una dificultad; inclusive utilizamos esa expresión con bastante frecuencia para referirnos a alguien que crea los mismos, o es motivo de complicaciones que dificultan el avance.

El planteo de ese escrito me resultó muy interesante, porque plantea un cambio de perspectiva, en el sentido de ver a la piedra en el camino como una situación que se presenta, ante la cual podemos actuar de manera diferente, asumiendo diferentes personajes según las circunstancias.

Con esa mirada, cuando estamos distraídos podemos no darnos cuenta de lo que sucede y no alcanzamos a reaccionar -tropezamos- y en algunos casos más de una vez con la misma situación, lo cual ya pasaría de ser distracción casi a ser torpeza; pero también podemos responder con violencia, tal vez superados por lo que sucede, y terminamos haciendo daño -la utilizamos como proyectil-.

Podemos tener una mirada más inocente y entretenernos con lo que sucede -como si fuera un juguete-; o una actitud muy cómoda, y encontramos en las situaciones que suceden una oportunidad para relajarnos y que pase la vida -la usamos como asiento-, o inclusive tratamos de evitar tener que enfrentar lo que se nos presenta -la esquivamos-.

Otra respuesta ante las situaciones que se nos presentan puede ser verlo con mirada de emprendedor, como una ocasión para crecer, para desarrollarnos -construir-; inclusive puede ser el origen de algo grande en nuestra vida -una bella escultura, al estilo Miguel Angel.

Podemos reaccionar de muchas formas ante lo que nos sucede en la vida, está en nosotros hacer la diferencia.

Lo importante es que podamos aprovechar las situaciones -piedras- en el camino de la vida como una oportunidad para nuestro crecimiento. De nosotros depende.

lmdp-ap-210620

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