lunes, 15 de abril de 2019

Formando el equipo - Ejemplo de vida

A lo largo de mi trayectoria profesional, incluyendo mi etapa de estudiante universitario, de docente, y las diferentes actividades laborales y profesionales desarrolladas, he tenido la oportunidad de tener algunos "maestros" que han dejado huellas profundas, no sólo en lo profesional sino también en lo personal.

Realmente no son muchos, pero han hecho aportes muy importantes para mi desarrollo personal y profesional, me han dado sobre todo muchas lecciones de vida, además de las lecciones profesionales; y esta nota quiere ser de alguna manera un homenaje a cada uno de ellos, en la persona de Don Ricardo.

Una persona ejemplar

Hace más de 25 años tuve la oportunidad de conocer a Don Ricardo, emprendedor exitoso y empresario experimentado, y sobre todo tuve la gran fortuna de trabajar con él muchos años; en lo que fue para mí una de las mejores experiencias, tanto en el ámbito profesional, como en el ámbito personal.

Detrás de ese emprendedor exitoso y empresario experimentado, pude descubrir una gran persona, que de alguna manera fue también como un padre para mí, por todo lo que me transmitió, fundamentalmente con su ejemplo de vida; aprendí muchas cosas de lo que el decía, de sus instrucciones, de sus comentarios, de sus consejos, de sus anécdotas, pero aprendí mucho más de las cosas que él hacía, cómo las hacía, por qué las hacía, para qué las hacía; todo lo que decía estaba respaldado por sus acciones. Es la enseñanza de los hacen.

Debajo del vidrio de su escritorio había muchas frases, todas muy valiosas, y una de las que más llamó mi atención decía algo así como: "No hay ganancia que perdure, si no se pone el mismo esfuerzo para conservarla"; gran verdad que él hacía realidad con su trabajo de cada día.

Muchas cosas recibí de Don Ricardo, comenzando por un profundo respeto por la persona, por cada persona, por cada empleado de la empresa, pero no sólo el respeto, sino el preocuparse por su bienestar, por su futuro, estar atento a cada uno; pero sin que ello significara falta de firmeza cuando hacía falta, porque eso también es respetar a la persona, ayudarla a mejorar cuando hace falta. La misma firmeza que tuvo con sus hijos cuando se incorporaron a trabajar en la empresa, cada uno debió ganarse su lugar, con trabajo, con esfuerzo, no por ser sus hijos, sino por mérito propio.

Recuerdo haber organizado un curso para hacer en un día sábado completo, cuando lo propuse en el directorio, delante de los demás directores no me dijo nada, pero luego me hizo un comentario: "es importante que la gente pueda descansar y compartir en familia el fin de semana"; fue solo un comentario hecho con muchísimo respeto, pero fue suficiente para demostrar el valor que le daba a la persona, a su tiempo, a la familia.

Su trabajo cotidiano era una enseñanza permanente, el sentido de la responsabilidad, la puntualidad, el orden, el trabajo en equipo, el compartir la toma de decisiones, su empeño por incorporarse al mundo tecnológico, su estímulo para hacer las cosas bien la primera vez, corregir los errores en el origen para que no se acumulen, prestar atención a los detalles, cuidar desde los pequeños costos, la generación de información y su análisis, mirar siempre un poco más allá.

Don Ricardo no hablaba mucho -cuando lo hacía eran palabras sabias, precisas, oportunas y respaldadas en sus acciones- porque más que hablar, él hacía, y lo que hacía nos transmitió a los que trabajamos con él, su sabiduría, sus valores, su estilo de trabajo, el respeto, la cultura del trabajo y del esfuerzo, y sobre todo su humildad aún siendo el presidente de la empresa; tanto es así que después de muchos años de haberse retirado de la empresa, sus enseñanzas continúan vigentes, y no porque estén escritas en un documento de lectura y cumplimiento obligatorio, sino porque él las transmitió con su ejemplo, y los que lo vimos hacer lo seguimos.

Gracias Don Ricardo por su ejemplo de vida!.

lmdp-ap-150419

4 comentarios:

  1. Exelente Antonio. Que lindo es reconocer y difundir testimonios que motiven. ..se nota todo lo que dijiste por los frutos..salud Don Ricardo..!!!

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  2. Muchas gracias ... Un merecido homenaje a Don Ricardo y a todo lo que hizo ...

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  3. El querido don Ricardo deja huellas profundas en todos los q le conocimos. Sea cual fuera ambiente. Laboral familiar o en nuestro querido Club Mbigua. Vida cristiana llena de valores, generosidad y solidaridad. El nos deja físicamente pero esta ya presente en nuestras vidas x siempre. Orgullo para toda su familia

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  4. ...lindo texto...Sábias palabras Don Antônio, saludos...

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