martes, 23 de abril de 2019

Compartiendo la vida - La profesión

Además de mi trabajo profesional, hay algunas actividades que siempre me gustó realizar, casi como un hobby: arreglar cosas en la casa, el cuidado de las plantas, construir en madera, entre otras.

Un poco de historia

Siendo muy chico cada vez mi papá arreglaba algo en casa, o cuando iba el electricista, el plomero o algún albañil, yo era como su sombra y miraba todo lo que hacían y preguntaba, tratando de aprender a hacer yo lo mismo; cuando terminaban la tarea y quedaba alguna pieza que habían cambiado yo la pedía para tratar de ver que podía hacer con eso. Algo parecido hacia cuando acompañaba a mi papá al mecánico y esperábamos a que hagan el trabajo en el taller.

De esa manera, mirando y preguntando aprendí a hacer pequeños arreglos en la casa, y logré que mamá y papá confiaran en que siendo aún niño yo pudiera hacerlos, al principio con un poco de temor, pero dándome ese espacio para desarrollarme, muy intuitivamente, pero también aceptando mis limitaciones.

Además de los pequeños arreglos en la casa y en el auto, también me gustaba crear, y lo hacía armando circuitos eléctricos con los materiales sobrantes que dejaba el electricista, generando algún cortocircuito de vez en cuando; pero también construyendo pequeños muebles en madera, aprovechando los cajones de frutas y algunas otras maderas, con las herramientas que había en casa.

Compartiendo en familia

Esto de hacer pequeños arreglos en la casa, algo de electricidad, de plomería, de cerrajería -que aprendí ya de más grande como contador de un cerrajero-, lo continúo haciendo actualmente, casi siempre con la colaboración de alguno de nuestros hijos que les gusta ayudar y también aprender; y como una manera compartir actividades en familia.

Un día una de nuestras hijas nos sorprendió con una frase que llamo nuestra atención, nos resultó simpática y a la vez nos hizo pensar: "Cuando sea grande quiero ser contador como papá ... para arreglar las cosas de la casa"; eso era lo que ella veía que hacía papá en casa, para ella eso era ser contador …

Algún paso más di con la carpintería en este tiempo, ya que cuando nació nuestra tercera hija, le construimos la cuna en colaboración con mi esposa y los hijos mayores -esa cuna luego utilizaron también nuestros hijos más chicos-; y en el último tiempo continué con la construcción de muebles de pallets, armarios, bancos, juegos y otros, en especial los bancos que hice para la celebración del casamiento de nuestro hijo. 

Esta es una manera de continuar en esto que comencé de chico, aunque ahora con un poco más de herramientas y habilidad, y que me permite desarrollarme en un ámbito diferente y compartir en familia.

Una reflexión desde la mirada inocente de un niño: … quiero ser contador como papá ... para arreglar las cosas de la casa …

lmdp-ap-220419 

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