lunes, 18 de marzo de 2019

Compartiendo la vida - Enseñar y aprender

Hace unos días vi una frase que me llamó la atención: Cuando uno enseña, dos aprenden; y la relacioné con dos publicaciones que efectué hace unas semanas relacionadas con la educación.

El tema de la educación es un tema transversal a todos los ámbitos de la vida, tanto en el ámbito personal y familiar, como en el ámbito del trabajo y otras actividades, y también es un proceso de ida y vuelta en el que siempre podemos dar un paso más.


Proceso de la  educación

Nunca va a ser suficiente el esfuerzo que podamos hacer en el ámbito de la educación, ya que es uno de los pilares para el crecimiento y el desarrollo personal, y este esfuerzo parte de quienes tienen la responsabilidad de la educación -en primer lugar los padres, luego el sistema formal de educación, y esto se extiende también al ámbito del trabajo a quienes lideran equipos de trabajo- y requiere la contrapartida de quienes son educados, para que el proceso de educación se pueda concretar, por eso es que siempre podemos dar un paso más.

Por otra parte, este proceso de educar y ser educado es un proceso de ida y vuelta, ya que para educar primero tengo que educarme a mi mismo, y a la vez soy educado por quien estoy educando, generando un enriquecimiento mutuo.

Compartiendo experiencias

Dentro de uno de los equipos de trabajo que me tocó liderar, me aboqué a la formación en el manejo de algunos programas para facilitar el trabajo, proceso durante el cual aprendí mucho y mejorando mis conocimientos en esa materia; el caso es que luego de varios años uno de las personas a quien había formado continuó especializándose en ese programa y para sorpresa de ambos, me dio varios cursos avanzados sobre el mismo; fue una oportunidad para reflexionar sobre este proceso de educación y como siempre podemos seguir aprendiendo, en un ida y vuelta, donde también el alumno supera al maestro.

Otra situación se presentó con nuestra hija mayor a quien enseñe a conducir, acompañándola en ese proceso; pero cuando la vi manejar sola, caí en la cuenta que no solo aprendió lo que le enseñé cuando practicaba, sino que aprendió a manejar viendo cómo manejaba yo, por eso de que los hijos aprenden lo que ven, y es muy cierto; otra oportunidad de para aprender de mis hijos, y mejorar mi estilo de conducción, en una experiencia enriquecedora.


Siguiendo con las experiencias de educación con nuestros hijos, en relación a la tecnología, nosotros los fuimos introduciendo al mundo del conocimiento en diferentes ámbitos, también en lo tecnológico, pero su capacidad de aprendizaje es muchísimo mayor, por esto de que son nativos del ambiente tecnológico; gracias a Dios hoy nuestros hijos nos enseñan el manejo de las nuevas tecnologías, para facilitarnos nuestra vida, y nuestro desarrollo.

Cuando uno enseña. dos aprenden: Esta frase contiene una gran verdad, comprobada en la vida cotidiana.

lmdp-ap-180318


6 comentarios:

  1. Y creo que lo importante es estar abiertos y abiertas siempre a ese aprendizaje que podemos tener de donde menos lo esperamos. Incluso cuando estamos en un proceso educativo o de enseñanza para otros.

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  2. Gracias Gi ... justamente lo que me motivó de esa frase es justamente ese estar abiertos ... la apertura a que (también) el que enseña aprende ...

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  3. Muy cierto, Antonio! Cuando uno enseña, dos aprenden!!! Para tener en cuenta cada día!

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  4. Así mismo Antonio. Me consta! Me siento identificado en eso de que "cuando uno enseña a otras personas...uno aprende más del doble". Con las problemáticas que surgen espontáneamente en diferentes situaciones hace que uno se esfuerce al máximo y se prepare con anticipación...y así sigue fluyendo todo en forma continua. Ya sea en el hogar, en el medio laboral y en el de amigos.

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    1. Gracias Hermes ... esta es una experiencia cotidiana ... y la vida nos ha permitido compartirla en diferentes circunstancias.

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