miércoles, 19 de junio de 2019

Compartiendo la vida - Tecnología y desafíos

En una publicación anterior me refería al impacto de la tecnología en nuestra vida cotidiana, poniendo el acento en las redes sociales y en mi relación con las mismas; a partir de algunas reflexiones compartidas en familia y con colaboradores cercanos, ahora quiero hacer una mirada al impacto de los smartphones en nuestro día a día.


La telefonía celular, y posteriormente la aparición de los smartphones, produjo un cambio significativo en nuestra vida, tanto que actualmente nos cuesta imaginarnos cómo sería nuestra vida sin las prestaciones que nos brindan combinando comunicación, conectividad, acceso a información, entretenimiento y mucho más; y esto constituye un gran aporte para facilitar y organizar nuestra vida cotidiana.


Pero como en todas las cosas, se nos presenta la otra cara de la moneda, y quiero puntualizar en algunos aspectos, no con una mirada negativa, sino como un llamado de atención, como desafíos a superar, en la medida en que nos estén afectando.


Podría enumerar muchos aspectos, pero de la reflexión y el intercambio, surgieron estos desafíos que pueden tener algún impacto en nuestra vida cotidiana:
Memoria: hace unos años mi hija del medio me reclamó que no me acordaba de memoria su número de celular; la realidad es que actualmente tenemos todos los números de familiares, amigos, conocidos y otros contactos grabados en la memoria de nuestros smartphones, al punto que no recordamos casi ningún numero telefónico, y no ejercitamos nuestra memoria de esta manera; aunque tal vez lo hagamos para recordar una cantidad de contraseñas de acceso a diferentes aplicaciones y sistemas.
Cálculo: ante cualquier cálculo por más simple que sea, tenemos el smartphone siempre al alcance de nuestra mano y utilizamos la aplicación de la calculadora, con lo cual yo no hacemos más cálculos mentales, y vamos perdiendo esa capacidad.
Ubicación: hasta hace algún tiempo para llegar a algún lugar necesitábamos la dirección exacta y en algunos casos alguna seña identificatoria, y pensar o averiguar el camino para llegar, y para viajes más largos recurríamos a los mapas o cartas de ruta en los que diseñábamos nuestro viaje; actualmente tenemos acceso a variadas aplicaciones de localización que nos permiten llegar a cualquier lugar conocido o desconocido con sólo recibir la "ubicación" de destino, y aún sin saber muy bien por dónde vamos, la aplicación se encarga de guiarnos; así vamos perdiendo esa capacidad de ubicarnos.
Vínculos personales: pasamos gran parte de nuestro tiempo "conectados" con mucha gente ya sea en chats personales o grupales, pero a la hora del intercambio personal, cara a cara, muchas veces el smartphone nos distrae y dificulta ese vínculo más personal.
- Atención y concentración: estamos pendientes de nuestros smartphones por estar atentos al último mensaje o a la última noticia, o porque no llega nada, y eso nos dificulta estar atentos y concentrados en las actividades que tenemos que realizar.
Observación: en nuestros desplazamientos a través de la ciudad o en la ruta -cuando no somos conductores- muchas veces vamos ocupados con nuestros smartphones, en nuestros chats, en las redes sociales, o en algún entretenimiento; y vamos perdiendo la capacidad de observar el entorno que nos rodea, el paisaje, los lugares por donde vamos pasando, los cambios que se producen.

Estos son algunos desafíos que se nos plantean, tal vez no se han enfrentado a los mismos, o ya los han superado; en todo caso la reflexión sirve para estar atentos y ver cómo enfrentar estos y otros desafíos.

El gran desafío es hacer de la tecnología nuestra aliada, aprovechando todas sus ventajas y superando los desafíos.

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