domingo, 9 de febrero de 2020

Lectura y libros

Solemos escuchar hablar de las dificultades con el hábito de la lectura, lo cual se intensifica al referirnos a las generaciones más jóvenes, que por la época en que nacieron, están más vinculados a la tecnología, o incluso ya son "nativos digitales".

En nuestra familia esto no ha sido un problema, ya que nuestros hijos -pese a pertenecer a estas generaciones más jóvenes- desde chicos tomaron el hábito de la lectura como algo muy propio y natural.

Probablemente haya incidido en esto una serie de factores; por un lado, el hecho de que nosotros tenemos una inclinación a comprar cuanto libro nos parece interesante, y nuestra biblioteca va creciendo permanentemente.

Por otro lado, entre los regalos que recibían de los abuelos, tíos, padrinos -en especial de su tía bibliotecóloga-, siempre había al menos un libro, que con paciencia les leíamos, hasta que fueron aprendiendo a leer, y fueron desarrollando el hábito de la lectura gradualmente.

Los largos viajes de vacaciones o a visitar a nuestras familias de origen, siempre incluyeron entre el equipaje de mano, además de algunos juegos y otras cosas, algunos libros, no sólo para el tiempo de viaje, sino también para la estadía; y generalmente volvían con algunos libros más que recibían de regalo o compraban durante el viaje, en una salida casi obligada a visitar una o más librerías, a cualquier lugar que visitáramos.

Tenemos una anécdota con nuestros hijos mayores que siempre recordamos: en unas vacaciones en que íbamos a ir a un parque de diversiones, ya en el acceso cuando vieron que la entrada era bastante costosa, nos propusieron cambiar esa visita al parque de diversiones, por una visita a una feria del libro, y utilizar el importe de las entradas para comprar libros, nos pareció muy interesante y accedimos; realmente disfrutaron muchísimo esa alternativa de entretenimiento propuesta por ellos mismos, y salieron muy contentos con una buena cantidad de libros.

Demás está mencionar las ventajas que trae la lectura, como un entretenimiento sano, que permite abrirnos al conocimiento y la cultura,  desarrollar la imaginación, enriquecer el vocabulario, tener una buena ortografía, abriéndonos también a la escritura; y esto se pone de manifiesto tanto en el libro de poemas -que tiene mucho de arte- publicado por mi esposa, en las publicaciones que hace periódicamente nuestra hija mayor, o en los cuentos o relatos que han ido escribiendo cada uno de nuestros hijos.

Tal vez un aspecto llamativo, a pesar de pertenecer a las generaciones más jóvenes y tecnológicas, es que más allá de todo lo que permite acceder la tecnología en cuanto a lectura, información y conocimientos, para ellos el libro impreso como tal es insustituible, siendo su mejor tesoro, en algunos casos al punto de releerlos cada año; todo esto hace que el mejor regalo en nuestra familia sea un libro, y un entretenimiento compartido en familia, la lectura.

El hábito de la lectura, una oportunidad para el crecimiento y el entretenimiento sano.

lmdp-ap-090220

6 comentarios:

  1. Feliz de leer esta reflexión!!! Hermosos momentos compartidos alrededor de la lectura y de los libros.

    ResponderEliminar
  2. Un placer leer y compartir este placer por la lectura

    ResponderEliminar
  3. Gracias Antonio Coincido que no hay como el libro impreso Sin dudas Abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es Mabe y lo bueno es que también lo dicen nuestros hijos que son de una generación más tecnológica ... Gracias por tus comentarios

      Eliminar