domingo, 23 de febrero de 2020

Juegos de mesa

Hace unas semanas escribí una nota en relación a la lectura y los libros, una costumbre que fue arraigándose en nuestra familia; al comentar en familia, surgió otro tema para compartir relacionado con una costumbre familiar, los juegos de mesa.


Haciendo memoria, tanto mi esposa como yo desde chicos compartimos en nuestras familias y con amigos muchos juegos de mesa de diferente tipo; y al comienzo de nuestra vida matrimonial continuamos entre nosotros y con amigos con esta práctica en cada oportunidad que se presentaba.

A medida que fueron creciendo nuestros hijos, fueron asumiendo esta costumbre familiar, y a la vez fuimos incorporando nuevos juegos para favorecer su desarrollo; en ese sentido tratamos de tener una variedad de juegos que permitan cubrir los diferentes intereses, dando participación a todos a pesar de la diferencia de edades, y que a la  vez sean una alternativa válida ante los juegos más tecnológicos.

Y en esa variedad de juegos vamos incluyendo los juegos más tradicionales con sus nuevas versiones y presentaciones, juegos de cartas, juegos de dados, juegos de fichas, de números, de letras y palabras, de tableros, de conocimientos, de habilidades, de investigación, de estrategias; tratando de incorporar las novedades que van surgiendo; buscando que brinden la posibilidad de participación a más de 4 jugadores, para hacerlo más familiar.

Así como sucede en nuestra familia con los libros, en cada viaje que realizamos como matrimonio o como familia, tratamos de buscar algún juego novedoso, para incorporar a nuestra "ludoteca", otro espacio importante de nuestra casa al igual que la biblioteca; es por eso que también un regalo muy esperado y valorado en nuestra familia es un juego de mesa.

Esta costumbre familiar de los juegos de mesa nos brinda un espacio familiar -a veces más distendido, otras más competitivo- generando momentos en familia invalorables, que nos enriquecen a todos, y que más allá de quien gane o quien pierda, nos ayudan a desarrollar diferentes habilidades; desde el momento de la negociación de a qué juego jugamos, el organizar y disponer el juego, el saber compartir, y por supuesto algunas habilidades propias del juego.

Entre la cantidad de los juegos de mesa que hay en casa hay algunos preferidos, que son los que más jugamos, y otros que no lo son tanto y quedan un poco en el olvido; y por supuesto también más allá de esa preferencia familiar cada uno tiene su preferencia personal, que da lugar a la negociación y al consenso, o en algunos casos a la utilización del privilegio de elegir por algún motivo especial.

Los juegos de mesa, una costumbre familiar que brinda un espacio de compartir, nos entretiene y nos ayuda a desarrollar habilidades.


lmdp-ap-230220

4 comentarios: