Hace
más de 28 años asumimos con mi esposa el desafío de la vida matrimonial, tal vez sin ser
totalmente conscientes de lo que eso significaba pero con la decisión de
trabajar juntos por nuestro matrimonio, de tener un proyecto común, poniendo lo
mejor de cada uno para crecer día a día en este camino de vida en plenitud que
es el matrimonio.
Este
camino requiere que cada día renovemos nuestro si al matrimonio, que cada día
construyamos nuestra vida matrimonial, que pongamos no sólo lo mejor de cada
uno, sino también que nos dejemos ayudar para crecer.
Camino
de crecimiento
Tuvimos
el regalo de participar de una comunidad de matrimonios, con la que fuimos
creciendo en nuestros primeros años de matrimonio, acompañándonos y aprendiendo
unos de los otros y también de quienes nos fueron guiando en este camino.
En
alguna etapa, teníamos muchas actividades formativas y apostólicas como
matrimonio, y como solíamos salir varias veces en la semana, y también teníamos
actividades algunos fines de semana, comentamos esta situación con nuestra hija mayor -que en ese entonces era una niña-, y le pedimos su opinión, en el sentido de saber qué opinaba de
nuestras actividades.
Su
respuesta nos dejó sorprendidos, por la espontaneidad con la que nos respondió
y sobre todo por la creatividad linguística -evidentemente ya era una
comunicadora nata-, ella nos respondió algo así como: "Eso les ayuda a
crecer en su 'matrimonialidad'"; nos miramos y nos quedamos pensando que
significaba ese término, que lo definimos como "vivir como
matrimonio".
Eso
nos dio mucha tranquildad ya que significaba que ella percibía que estábamos
creciendo como matrimonio, y su percepción era muy importante para nosotros,
porque era espontánea y sincera como son los niños; y lo que pasa en el
matrimonio se transmite a los hijos, ya que si el matrimonio está bien, los
hijos también van a estar bien.
Juntos
en el camino
Luego
de muchos años, nuevamente nuestra hija con sorprendió con su regalo para
nuestro aniversario, era una foto impresa de nuestras manos juntas durante un
viaje -una foto que nos sacó sin que nos diéramos cuenta y que acompaña esta
publicación-, con una leyenda que nos emocionó, y en la que manifestaba que le daba seguridad nuestra unidad como matrimonio.
Nuevamente
esto nos llevó a hacer una mirada al camino que hemos recorrido, a lo que hemos
crecido juntos en este tiempo, y sobre todo a mirar hacia adelante para asumir
los desafíos que nos presenta nuestra vida matrimonial en cada etapa que vamos
recorriendo, y cómo esto también impacta en nuestros hijos.
Queremos elegirnos nuevamente, queremos seguir creciendo juntos, queremos seguir caminando juntos, queremos seguir de
la mano ... todos los días de nuestra vida ...
lmdp-ap-030619

Muchas gracias pelo belíssimo texto!
ResponderEliminarMuchas gracias por el comentario Beto y Bernadete
ResponderEliminarMuy lindo Sr.Antonio!! Llevamos 3 añitos en la vida matrimonial y de a poco vamos recorriendo el camino
ResponderEliminarGracias por tu comentario ... adelante en este camino que vale la pena recorrer ...
EliminarQue sigan creciendo en su matrimonialidad, gracias me gusto el escrito.
ResponderEliminarMuchas gracias ... es un desafío cotidiano ...
EliminarQue sigan creciendo en su matrimonialidad, genial está!
ResponderEliminarGrcias por tu comentario ...
ResponderEliminarHermoso testimonio! Que el Señor les permita seguir creciendo como matrimonio, para que sean siempre Testigos del Amor!
ResponderEliminarMuchas gracias ... saludos
EliminarTe entregamos nuestro mayor tesoro...gracias...los quiero mucho
ResponderEliminarEs así ... muchas gracias por todo
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